Finca rústica a Mora de Rubielos
Cuentan que la Calle Compañía recibe su nombre porque en el pasado acogía la residencia de maestros y religiosos que acompañaban la vida cultural de Mora. La tradición oral habla de una vivienda —la que hoy se conoce como Casa de las Calas— donde los vecinos se reunían en tertulias de verano. La familia que la habitaba adornaba las ventanas con calas blancas en flor, símbolo de amistad y hospitalidad. Con el tiempo, la casa fue transformándose, pero nunca perdió ese espíritu de compañía: un lugar donde siempre había un asiento libre, un mantel tendido y una conversación que se prolongaba hasta bien entrada la noche. Hoy, tras su cuidadosa restauración, la Casa de las Calas conserva esa esencia: discreta por fuera, sorprendente por dentro, abierta al presente y al futuro. En la Calle Compañía, nº 28, se oculta una de esas casas que parecen guardar un secreto: la Casa de las Calas. De fachada discreta, con toldos que se abren al sol y rincones decorados con plantas que respiran armonía, nada hace presagiar la sorpresa que espera al entrar. Tras la puerta, la vivienda se despliega en tres plantas que combinan lo señorial y lo hogareño. Son cinco dormitorios y tres baños, acompañados de estancias intermedias que invitan a la conversación, a la lectura o al recogimiento. El corazón de la casa es su patio interior, que no solo aporta un carácter singular sino que asegura que todas las habitaciones disfruten de luz y aire natural, creando una sensación de amplitud difícil de encontrar en casas históricas. Los tapices y detalles decorativos la colocan a medio camino entre un museo íntimo y una casa señorial vivida, mientras que la calefacción central de gasóleo y la fibra óptica de alta velocidad traen consigo el confort y la tecnología imprescindibles para disfrutarla todo el año, ya sea como hogar de vacaciones, como residencia permanente o como espacio perfecto para el teletrabajo sin limitaciones. La Casa de las Calas es, en definitiva, una vivienda capaz, romántica y escénica, lista tanto para acoger una familia como para convertirse en el escenario de un rodaje. Porque su esencia es esa: discreta por fuera, fascinante por dentro, abierta a la compañía y al disfrute. [IW]
- 5 habs ·
- 3 baños ·
- 69 m² ·
- Calefacció